Noche de punk rock: Kinki Night IV en Málaga

/ marzo 4, 2024/ Crónicas, Galería

Racoon Time!, Mass Distraction y Civilizencia Violada llegan a la sala Marte

La noche de un 29 de febrero. La sala Marte está lista para arrancar la Kinki Night IV. A las ocho actúan dos artistas urbanos y luego, casi a las nueve, se viene lo «gordo». Así lo llaman algunas de las personas. Es noche de punk rock. Impacientes observan al escenario, que ahora es más amplio. «Estoy nerviosa», suelta Cam Suárez, la cantante de Racoon Time!, en el camerino mientras hace una última revisión. Más tarde, también aparece la vocalista de Mass Distraction, Carmen Maínez, por el mismo sitio para dejar su huella en el techo, ya que las paredes están repletas de firmas y dibujos. Se trata de la primera vez que esta banda sevillana viene a Málaga. De Civilizencia Violada ni rastro en el camerino, solo sus cosas.

El primer grupo que sube al escenario es el de los cuatro mapaches de Racoon Time! Comienza de una manera potente con ‘Heart attack man. El público se introduce en el mundo del punk rock. La vocalista se pone unas gafas de sol para el segundo tema. La cosa se pone emocionante. Y más todavía con ‘Finance State’ y ‘Las tías guapas nos liamos (a tiros)’. La gente no para de hacer pogos en cada estribillo. Pegándose incluso patadas. Sonaron muchas más. Algunas, propias, y otras, versiones. «Se ha colado un mapache», se escucha de alguien procedente del centro de la pista. Entre copas y cervezas, se disfruta este tremendo show.

Racoon Time! dándolo todo en su 'show'. / Laura Ruiz

Racoon Time! dándolo todo en su ‘show’. / Laura Ruiz

Tras un rato corto de descanso, sale Mass Distraction. Vienen de Sevilla hasta aquí por primera vez y parece mentira. En esta segunda ronda hay otra voz femenina. Algo que llama la atención de muchas y muchos es que hay cantante, bajista y batería, pero no guitarrista. Pocas veces se da esto. Si ya con el bolo anterior la audiencia estaba eufórica, con esto ya… Entre los temas del repertorio se encuentran ‘Pretending’‘Yeye girl’, y ‘Chop chop’. En unos tres de estos, la vocalista suelta el micrófono y se mete en el público. Empuja y es empujada. También baila mucho en el escenario. Sobre todo, cuando interpretan ‘Directions’, que trata sobre odiar a su jefe. La penúltima es ‘Rabo de toro’ y la última es muy random. Ordena a la gente que se siente en el suelo y ella saca un ukelele. De repente, se ha convertido en otro concierto totalmente diferente. Esta Kinki Night promete.

Carmen Maínez de Mass Distraction haciendo lo inesperado. / Laura Ruiz

Carmen Maínez de Mass Distraction haciendo lo inesperado. / Laura Ruiz

Con Civilizencia Violada, se despide la noche. Por todo lo alto. Tres tíos con melena y uno de pelo corto. El cantante no para de gritar al mismo tiempo que su equipo toca. Tampoco deja de saltar, hasta se sube a una superficie que hay entre el escenario y la pista. Suena ‘Youth the future’. En la sala tiembla con cada nota. El público, enloquecido, se agolpa frente al escenario. Algunas lanzan puños al aire en un frenesí de energía liberada. Ahora toca ‘2 g de hachís’. El sudor y la cerveza se mezclan en el aire cargado de electricidad. Suenan más canciones. En medio del caos controlado, hay una extraña sensación de comunidad, de pertenencia a algo más grande que uno mismo. La música se va parando. Aunque la Kinki Night haya terminado, el espíritu del punk rock seguirá ardiendo en lo más profundo de todas ellas y ellos, recordándoles que la verdadera revolución inicia cuando se atreven a ser ellas y ellos mismos.

El vocalista de Civilizencia Violada en su bolo. / Laura Ruiz

El vocalista de Civilizencia Violada en su bolo. / Laura Ruiz

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Periodista con conocimiento en cultura, sobre todo, cine y música. También guionista de ficción y documentales.

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Malagueña, futura comunicadora audiovisual enamorada del mundo de la fotografía y de la música. Aquí puedes ver mis fotos de conciertos y festivales.

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