Locura y gritos con shego en Copérnico

/ junio 19, 2022/ Crónicas, Destacados

shego volvieron a Madrid en Sound Isidro para un concierto con varias capas

Haría algún juego de palabras con Kim Possible, pero por edad me quedé en Rita Repulsa. Ahora, quizá justamente por eso llegué a shego, al nombrarlas Zahara en un episodio de Estirando el Chicle, y lo que diga Zahara es ley. En cualquier caso, yo venía a escribir de un concierto.

Como 10 minutos antes me planté en la sala Copérnico para coger un buen sitio ya que en mi santa inconsciencia no pensé que fuera a haber cola alguna, no solamente por la fama que le atribuía a la banda en cuestión que veis/vais a ver nombrada constantemente, sino por la ola de calor (que nadie os había nombrado hasta ahora, estoy seguro) que Madrid estaba pasando (y pasa en el momento en el que escribo estas palabras) en aquel día. Evidentemente esto no sucedió así. Han sido muchas las veces que he estado en Copérnico y nunca antes había visto tanta gente esperando a su apertura.

Una vez dentro las ganas de su actuación eran palpables. Sonaron dos de sus canciones antes (algo que tampoco había vivido nunca) y la sala era una cantando. Cuando pasaron las nueve y shego aparecieron en el escenario la locura no se desató, estalló.

A partir de aquí es todo realmente curioso, porque siendo completamente sincero y objetivo, shego necesitan muchísimo rodaje. Fácilmente fueron cinco canciones las que tuvieron que parar y volvieron a empezar, sonaron desafinadas, y las más de las veces alguna de sus integrantes no cantaba, gritaba. En líneas generales todo recordaba a un ensayo más que a un concierto propiamente dicho. Eso sí, demostraron una naturalidad que espero que nunca pierdan.

Coged el anterior párrafo, imprimidlo, arrugadlo y de una patada tiradlo a una papelera porque sinceramente, dio lo mismo. No exagero un ápice si digo que tuvieron uno de los públicos más volcados que he visto en mi vida. Todo, absolutamente todo, les entraba. Daba igual lo que hicieran y desde luego el cómo.

Sí, hay cosas que desde luego lo hacen solas, como las colaboraciones. Por allí estuvo su antigua compañera Irene cantando enPablo o Interrogación Amor para el tema que sacaron juntos, “vomito”, aunque su micro estaba casi de adorno porque apenas se le escuchó. También funcionó como un tiro su versión de Pobre Diabla de Don Omar. Y a eso hay que sumar hasta tres canciones nuevas, Peggy Lee, Siendo Mala y Lucky. ¿Que nadie se sabía las letras ni el ritmo? No importaba en absoluto.

Los varios cientos que allí estaban se entregaron ciegamente en cuerpo y alma. He visto menos movimiento en conciertos de death metal que lo que vi durante la interpretación de Vicente Amor.

Cada uno que se quede con la parte que le dé la gana. Veo completamente lícito terminar el concierto extasiado y pidiendo más, nada extraño eso último ya que apenas pasó de los 50 minutos, como también un pelín decepcionado por la actuación propiamente dicha. Sea como sea, veo a shego en un ascenso tan rápido como el que ha tenido Carolina Durante. La base de fans está ahí, y Copérnico se les va a quedar pequeña en nada.

Fotos: @vera.novella
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