Los mejores discos de 2025 de Nuevas Frecuencias

/ diciembre 30, 2025/ Artículos, Destacados, Recomendaciones

Como viene siendo tradición, en la redacción de Nuevas Frecuencias nos hemos reunido un año más para traeros los que para nosotros son los mejores discos de este año que nos deja. El 2025 ha estado lleno de sorpresas, regresos esperadísimos y, sobre todo, de grandes momentos en los que nos ha acompañado esta banda sonora. 

Como siempre, hacemos vuestra la que hasta ahora era nuestra lista, ordenada en orden alfabético y con mucho amor. ¡Salud y que en el 2026 nos siga acompañando la buena música!

Cóctel de nostalgia y sentimientos de ayer y hoy. Momentos contados en presente y una disonancia entre instrumental y verso. Como un sueño, con esa sensación de haberte despertado de una pseudo realidad paralela. “Si los meses pudiesen sentir yo me siento el mes de Septiembre”. Un álbum repleto de referencias a ese inquietante mundo de Oniria, con una portada que en apenas unas semanas se ha convertido en una de las más representativas de la banda, con una estética sencilla asientan las bases de un estilo propio. «Agua condensada se adhiere al cristal y tu solo quieres salir de ahí». Un viaje que termina en Atocha’ y una industria que sigue sin reconocer el trabajo de estas dos hermanas. 

‘El sueño dura una semana’ y ‘X’ no solo se convierten en sencillos, en ese gancho. Esa constante conexión con lo que no tenemos y extrañamos, el echar de menos lo que fue, resignadas por lo que no fuimos en ningún momento. Te levantas sobresaltada y es que cada golpe, cada cambio de ritmo te pone de golpe los pies en el suelo, brusca pero necesariamente. 

Con sudores fríos en la espalda, con ganas de contar todo lo que has imaginado. Te olvidas al segundo y deseas volver a encontrarte. Deseas que Marina y Teresa no hayan sido fruto de tu imaginación. 

El LP homónimo de Aurora Roja es el primerísimo trabajo de un conjunto musical que se estrena este mismo año, pero que lo conforman miembros con gran experiencia. Una de las apuestas de Humo Internacional más interesantes, con un sonido algo distinto a lo que vemos últimamente en la escena nacional.

Originarios de Valencia, el disco presenta muchos elementos de la provincia en canciones como ‘Rat penat’ o ‘La Hidra del Cabanyal’. Otras canciones como ‘Mercedes’ o ‘Voy contigo’ exploran la mezcla de melodías pop con guitarras y riffs postprockeros.

Aurora Roja reivindican ser un conjunto de pop, y es cierto que lo vemos en sus pegadizas melodías. No obstante, nos encontramos ante un sonido mucho más refinado que el usual del pop/rock nacional, con aires post-rock que quizá podríamos definir, en definitiva, como post-pop. Disco inigualable de un grupo que se estrena ahora y esperamos que resuene más este 2026.

Las canciones de Rusowsky siempre hablan de sentimientos y, como ellos, son complejas: no se entienden a la primera, descolocan y suenan justo donde no las esperas. Ruslan construye en «Daisy» una especie de utopía —¿o quizá distopía?— sobre un amor romántico artificial pero profundamente real, planteando disyuntivas constantes que se reflejan en una producción que siempre va un paso más allá. Su cabeza parece jugar en otra liga, y sorprende cómo un disco tan arriesgado y objetivamente brillante ha logrado transgredir el mainstream con tanta velocidad. Aunque hay hits evidentes como ‘Malibú’, ‘Johnny Glamour’ sampleando el ‘Kusha Las Payas’ de Las Ketchup o Baby Romeo’ junto a Ralphie Choo, temas como ‘Pink + Pink’, o ‘ecco’, confirman que Rus no teme experimentar como lo ha hecho siempre en su carrera, ir al extremo ni unir referencias sonoras imposibles ligadas a una personalidad tan fuerte como sólida. El resultado es un trabajo casi perfecto y la certeza de que disfrutar hoy de un artista como él es un privilegio. El futuro de la música suena y sonará a Rusowsky.

«Deadbeat» rompe los esquemas, no por ser el éxito rotundo que se anticipaba, sino por presentarse como un ejercicio de introspección cruda y deliberadamente imperfecta. Es una obra que cambia la limpieza del estudio por una electrónica orgánica y atmosférica. Temáticamente, el álbum aborda la crisis de identidad derivada de la paternidad y la madurez, funcionando como un diario sonoro de sus conflictos internos. Musicalmente, transita desde la intimidad vocal hasta el house de ‘My Old Ways’, recuperando destellos de su psicodelia clásica en ‘Ethereal Connection’ y culminando con la luminosidad de ‘End Of Summer’.

Lejos de buscar el aplauso fácil con una producción inmaculada, Parker entrega algo más cercano a un estado anímico que a un disco convencional. «Deadbeat» es valioso precisamente por su negativa a ser correcto; es una apuesta por la honestidad emocional y la libertad creativa frente a las expectativas de la industria.

A estas alturas ya podemos hablar de Bad Bunny como el artista latino más grande de todos los tiempos, y este disco es una prueba más de ello. Concebido como un homenaje total a Puerto Rico, el álbum despliega un abanico de géneros, palos y sonidos que reivindican su cultura, sus raíces y sus críticas hacia la tierra que lo ha hecho ser quien es. Con una producción repleta de referencias y detalles de lo local, de la mano de un reparto artístico íntegramente puertorriqueño, Bad Bunny vuelve a lograr algo extraordinario: hacernos sentir cercanos a un lugar lejano, caminarlo desde el imaginario y vivir sus canciones como si siempre hubieran estado ahí, en su imagen y en su sonido. La mejor foto que se ha tirado en la historia de Puerto Rico es este disco. 

Disco en boca de todos, y con razón. Los chilenos Candelabro han orquestado un disco que es belleza en estado puro. Un disco de esos que merece la pena escuchar íntegro y en orden, pues la experiencia es inigualable.

Temas como ‘Tres flores blancas’ complementan a otros como ‘Domingo de ramos’, viajando entre estilos muy diferentes por canción y explorando el uso de samples y otros recursos; en lo que finalmente resulta en una muestra de belleza post-rock con aires de black country, new rock y que podría considerarse el epítome de la escena alternativa chilena. Una escena encabezada por Candelabro y con grandes influencias del midwest emo y el post-rock, a la que deberíamos prestar mucha atención. 

Kike Suárez, cantante de Vera Fauna, siempre ha rechazado que se hable de la banda en términos de costumbrismo, y no le falta razón: aunque sus canciones parten de lo sencillo que nos rodea, lo suyo va mucho más allá de la simple postal cotidiana. Si en trabajos anteriores ya se intuía esa angustia que dibuja la ciudad que pierde su identidad, la precariedad y sus derivadas sociales, vitales y de salud mental, en ‘Dime dónde estamos’ el discurso avanza un paso más y se centra en ese punto vital siempre inestable, donde conviven lo amargo y lo dulce.

El disco transmite a través del pop y el groove una intimidad y una belleza desarmantes, la sensación de no estar en los mejores años, pero sí en el momento de intentar vivirlos de la mejor manera posible. Canciones como ‘Me destruye’, con la maravillosa Ángeles Toledano o ‘Los grillos’ convierten el disco en una escucha profundamente emocional, de esas que te empujan a llamar a tu madre y preguntarle qué tal está, confirmando que Vera Fauna deberían formar parte permanente de la banda diaria de nuestras vidas.

«Ego Death at a Bachelorette Party» es el álbum más reciente de Hayley Williams y también uno de los más libres y desinhibidos de su carrera, un trabajo que abraza el caos emocional y estético sin perder cohesión. El disco se mueve con naturalidad entre pop alternativo, indie rock y destellos de new wave, con una producción colorida que contrasta con letras cargadas de ironía y autoexamen a través del humor, rabia contenida y una clara voluntad de romper con expectativas pasadas. Es un álbum que avanza a impulsos, como una noche larga que mezcla euforia y resaca emocional. Temas como ‘Glum’ o ‘Negative Self Talk’ funcionan como buenos puntos de entrada a un trabajo concebido sin un orden fijo en sus temas que sienten vivos, impredecibles y muy personales, perfecto para dejarse llevar.

The Last Dinner Party regresa con ‘From The Pyre’, un álbum que funciona como un contundente golpe de autoridad frente al escepticismo que rodeó su meteórico primer trabajo. Lejos de amedrentarse ante quienes las tildaron de producto prefabricado, el quinteto entrega una obra que desborda ambición y entierra esas dudas, bajo capas de talento.

El disco profundiza en su identidad teatral y excesiva, rechazando el minimalismo en favor de una grandilocuencia sonora perfectamente ejecutada. Cortes como ‘Agnus Dei’ o ‘Count The Ways’ exhiben una arquitectura compleja, donde la oscuridad cinematográfica se entrelaza con melodías luminosas y arreglos vocales laberínticos. Cada pista es un viaje dinámico que muta constantemente, fusionando atmósferas inquietantes con toques pop irresistibles. Con este trabajo, la banda no solo se reafirma, sino que demuestra que su propuesta barroca posee unos cimientos artísticos sólidos, silenciando a sus detractores.

El segundo (y polémico) álbum de La Paloma supone un punto de inflexión en su carrera, sobre todo a nivel identitario. Ya no son indies, pero han seguido criticando con firmeza ciertas condiciones que la vida moderna nos lanza como un yugo: el sentimiento de estar perdido, de ver a tu barrio cambiar, desaparecer, gentrificarse, la sensación de nostalgia por algo que no sabemos si llegará.

Aunque con guitarras un poco menos fuertes en esta ocasión, La Paloma nos sigue sacando alguna lagrimilla y algún grito de desesperación en sus canciones, sin que podamos remediarlo de ninguna forma.

«Gigante» es un disco repleto de verdad y honestidad. Un disco en el que Leiva se mueve en su vida, hablando de su barrio, sus miedos o de sus tremendos aprendizajes. Un disco con una producción distinguida, con Carlos Raya o Adan Jodrowsky, que contiene catorce canciones, donde demuestra su forma única de contar historias, como en ‘Leivinha’, dónde se abre contando que, tras esa faceta de cantante, le encantaría ser invisible.

Aunque este disco pasará para siempre como un disco único y tremendamente especial, ya que la única colaboración que contiene es junto al ya eterno Robe Iniesta, en la que es la última canción que se le conoce y que, tristemente, nos ha dejado hace unos días.

En ‘Caída libre’, Leiva y Robe nos cuentan la historia de un amigo del cantante que está pasando una depresión severa y en la que consigue ponerle palabras a una lucha interna, que es tremendamente jodida. Una canción realmente dura y rompedora, dónde están buscando ese enemigo interno que hace que ya ni se reconozca al mirarse al espejo.

Este es el quinto disco de la banda toledana. Un disco que nos muestra una madurez en la banda, donde, entre las trece canciones, se van moviendo por los sentimientos, el conflicto y la aceptación entre dos personajes que son Delirio y Equilibrio, los cuales ya les dedicaron una canción en su segundo álbum. Ahora les han dedicado un disco completo, dónde vivir esta historia de amor de una forma mucho más literaria, una historia que parece unida por un hilo invisible, del que no pueden huir.

En este disco se han rodeado de muy buenos amigos, como Siloé, Malena Villa o una colaboración que no conocimos hasta la salida del disco, junto a Iván Ferreiro, en ‘La la land’, mi canción favorita de este disco, y que consigue que el disco acabe de una forma exquisita, aunque, al pasar los meses, se descubrió una nueva canción, ‘La noche de las perseidas’, escondida en unas coordenadas en una playa asturiana. En ‘Medalla de plata’, junto a Sebastián Llosa, nos hablan de ese amor que pierdes al comportarte como un idiota. Es un disco perfecto para vivir una relación a través de las canciones.

Murmullos constantes, un jaleo que se traduce en un dolor intenso de cabeza al final del día. Despiertas, tomas más café de lo que deberías. Coges bus, metro. “Ciudad de malos sueños, gasta tu tiempo para comprar más tiempo”. Comes de tupper, algo que te sobró de ayer, escuchas música y vuelves a por otro café. Los días pasan y los años no paran de correr, una cuenta atrás invisible que te asfixia. Llegas tarde a clase, con tus amigos y al curro. Parece que no llegas a nada. Artistas que plasman de manera visceral lo que toda una generación piensa, Un álbum que hace referencia a toda esa ansiedad generalizada, de sonidos casi suturales y una voz, la de Marcos Crespo, que hace de profeta. ‘No te hables mal’ y esa incómoda conversación con uno mismo, más sincero que con ningún otro. Casi como un monólogo y solos de guitarras que rompen. “Ha llegado el momento, cabeza alta por encima del resto”. Los perros no entienden internet y yo no sabría como describir que es esto que siento. 

Medalla vuelve con su quinto álbum de estudio, en el que, como no podía ser de otra forma, la crítica al sistema capitalista rige todo el disco. Abordan temas como la religión, el fascismo o el anticapitalismo, siempre van a morder al cuello del opresor. Con, además, un diseño gráfico muy cuidado, este quinto álbum ha llevado a Medalla a numerosas salas españolas en las que poder denunciar todo lo que sienten, todas las injusticias a las que nos somete el sistema.

Uno de los grandes momentos del año que nos deja ha sido poder ver a The Black Keys en directo en nuestro país, algo que no pasaba desde hace algún tiempo. Tras un complejo 2024 marcado por la cancelación de su gira, Dan Auerbach y Patrick Carney transformaron la crisis en un renacimiento creativo con «No Rain, No Flowers»

Este disco se aleja del blues-rock crudo para abrazar un sonido mucho más bailable, ecléctico y orientado al groove. Con once canciones grabadas en Nashville, el álbum destaca por una atmósfera veraniega y optimista que busca conectar con el baile. Colaboradores de renombre como Rick Nowels y Scott Storch aportan una frescura pop y soul inédita en la trayectoria del dúo. Sencillos como ‘The Night Before’ y ‘On Repeat’ definen el tono vibrante y melódico de esta nueva etapa sonora.

Líricamente, el concepto central es la resiliencia: la idea de que los momentos difíciles son necesarios para el crecimiento personal. El cierre con ‘Neon Moon’ muestra su versatilidad al integrar texturas que van desde el funk hasta el country-rock moderno. La crítica lo ha catalogado como su trabajo más ambicioso, inyectando una energía renovada a su discografía de dos décadas. En resumen, es un testimonio de madurez musical que celebra la superación a través de ritmos contagiosos y producción brillante.

«Pain to Power» es un debut que transforma la angustia contemporánea en una experiencia casi litúrgica y profundamente humana, donde cada canción actúa como un rito de purga emocional. A lo largo de ocho temas, Maruja construye un lenguaje propio que fusiona rap-rock distópico, jazz libre y post-rock con una energía instrumental desbordante: la base rítmica impulsa sin descanso mientras el saxo de Joe Carroll lidera con furia y lamento, otorgando al disco una identidad única.

Piezas como ‘Bloodsport’, ‘Look Down on Us’ y ‘Break the Tension’ revelan una impresionante capacidad de crecimiento dinámico, ascendiendo con naturalidad hacia finales volcánicos. En lo lírico, Harry Wilkinson combina imágenes del capitalismo tardío y la violencia estructural con un mensaje profundamente humanista que apuesta por la vulnerabilidad y la solidaridad. Incluso en sus pasajes más serenos, el álbum mantiene una tensión viva que estalla en distorsión y catarsis emocional, dejando la sensación de un trabajo soberbio que exige volver a escucharse.

Tenda continúa con su friendly rock en «Patrick», un tercer álbum impecable y muy potente que no ha tomado apenas ningún respiro desde que aterrizara en el panorama nacional en enero. Patrick, el personaje creado para el álbum, es a veces optimista, a veces más triste, pero siempre repleto de energía, intentando dar otro paso.

En esta ocasión Tenda han optado por hacer un álbum enteramente en castellano, y la transición desde el valenciano no les ha sentado nada mal, si mantendrán esta decisión es algo que solo ellos saben, pero de momento les va genial haciendo lo que más les gusta, rock entre amigos. «Patrick» no es un álbum para escuchar estando quieto, así que en mitad del ajetreo del día a día o a todo volumen en una fiesta son los mejores momentos, ‘Bien así’ y ‘Luces de emergencia’ serían los dos temas para sumergirse en este álbum.

Casi diez años después de la salida de su primer disco, «Ópalo Negro», Papá Topo regresan con unos de los comebacks más apasionantes del pop nacional.

«Presto y con toda la fuerza» es algo más que un disco; una oda a años de trabajo que la banda formada por Adrià, Óscar, Sónia y Julia llevan por detrás. Un disco de pop de lo más refinado, donde cada detalle suma a la totalidad del álbum, y en el que cadencias y melodías de distintos estilos musicales han convergido para juntarse con la esencia pop y queer de Papá Topo que tan reconocible es ya a día de hoy. Podríamos decir, incluso, que estamos ante el nuevo disco de la que es ya una banda de culto.

El LP explora también nuevas temáticas, con un toque mucho más político que vemos sobre todo en temas como ‘Dinero Rosa’ —una bailable crítica al pinkwashing— o ‘Nunca digo no’, que relata un tema tan duro y personal que es difícil describir con palabras. Junto a ello, temas de amor como ‘Ven a mis brazos’ o su colaboración con Juliana Gattas en ‘Me voy a desenamorar de ti’, con ese toque melancólico.

En definitiva, un regreso de una banda ya mítica que reivindica que el pop puede estar lleno de complejidades.

Racing Mount Pleasant presentan en su segundo trabajo —el primero bajo este nombre tras dejar atrás Kingfisher— un disco homónimo que combina la intimidad de un diario sonoro de rupturas y recuperaciones con la ambición orquestal de un colectivo en pleno renacimiento. Desde la introducción de ‘Your New Place’ hasta el eco final de ‘Your Old Place’, el álbum traza un arco circular de amores, pérdidas y reencuentros envuelto en una producción que une el dramatismo del post-rock y la experimentación del art rock con la franqueza del midwest emo. Pianos, trompetas, coros y percusiones confluyen en crescendos catárticos que evocan influencias como The World Is a Beautiful Place & I Am No Longer Afraid to Die o Black Country, New Road sin caer en el pastiche, logrando una calidez cinematográfica que invita al oyente a sentirse dentro de la historia. En ese viaje destaca ‘Call It Easy’, quizás el tramo más intimista —y, para muchos, el verdadero hit—, que brilla por sus momentos de templanza antes de conducir al clímax final. Más que una muestra de virtuosismo, el disco transmite la urgencia de crear por necesidad vital, confirmando a Racing Mount Pleasant como una de los sonidos más prometedores de su generación.

Lo de «Revolá» ha sido una de las mejores sorpresas de este 2025. Publicado el 15 de mayo de 2025, es el aclamado álbum debut del trío extremeño Sanguijuelas del Guadiana. Originarios de Casas de Don Pedro (Badajoz), Víctor, Carlos y Juan han creado un manifiesto sonoro sobre el arraigo y el éxodo rural. El disco fusiona con maestría el rock transgresivo, la rumba y el pop con destellos electrónicos y el uso audaz del autotune. A través de sus quince canciones, la obra funciona como una línea del tiempo que recorre la infancia, la adolescencia y la madurez en el pueblo.

Los Sanguijuelas han llevado su verbena a cientos de lugares de la geografía nacional, han hecho disfrutar a su público con canciones como ‘100 amapolas’ o la maravillosa versión de ‘Llevadme a mi Extremadura’. La crítica lo ha señalado como una de las sorpresas del año por su autenticidad, desparpajo y capacidad de conectar con el público joven. En definitiva, es un viaje emocional que transforma la memoria colectiva de la España rural en arte vibrante y moderno. No sabemos qué les deparará el 2026, pero desde luego este año que se va ha sido su gran año. 

Después del merecido descanso que tuvieron durante 2024, La MODA nos volvió a sorprender con su «San Felices» en el otoño de 2025. Un disco que se elevó a número uno en su primera semana y que personalmente me volvió a reconectar con el grupo al que empecé a escuchar en 2017.

Producido por Carlos Raya y por primera vez bajo el sello de Universal, «San Felices» es un álbum que rompe con lo anterior especialmente en lo musical; algún solo de guitarra, influencia de su productor, o en la voz menos rasgada de David. Pero en el contenido siguen hablando de lo importante: su tierra y especialmente del reencuentro con sus seres queridos.

Además, la MODA quiso contar con la participación de Leiva y Repion, para dos de sus temas, ‘Subiendo como el Chava Jiménez’ y ‘No te necesito para ser feliz’ respectivamente, poniendo la guinda del pastel y dejando un disco que en mi opinión, es el mejor del año

Desde Nuevas Frecuencias, estamos deseando ver todo lo que les espera en 2026 con su nuevo tour que dejará entre otras muchas salas, ocho Rivieras con sold out.

En enero Angie Sánchez debutaba con «Tiempo al Tiempo», un álbum, ante todo, elegante y de altísima calidad, producido por Ricky Falkrner y presentado sin ningún adelanto previo, porque es de obligada escucha como un todo. ‘Punto muerto’ es una buena muestra de lo que nos vamos a encontrar en el álbum, donde cada canción aporta una pincelada propia a lo que es el nuevo paisaje sonoro con letras directas y toques de blues, en algún punto de otras compositoras como Tulsa, Natalia Lafourcade, Christina Rosenvinge o Rita Payés. El álbum es ideal para escucharlo por la noche, de principio a fin y preferiblemente de paseo por la ciudad.

El segundo álbum de Carmesí llegó en noviembre, con una propuesta interesante: canciones honestas y delicadas que ahondan en uno y al mismo tiempo están hechas para cantarlas a otra persona. Sonoramente madura lo que se venía proponiendo desde el primer trabajo de 2023, pop independiente con una identidad mucho más definida, al igual que dentro de un bloque de mármol existen millones de estatuas, este disco son varias cinceladas más en la carrera de Carmesí. ‘Día triste’, uno de los singles, es la canción a la que acudir para tomar contacto con un álbum que sienta genial escuchado en las mañanas tranquilas del fin de semana.

Tras casi veinte años de carrera, Rufus T Firefly siguen creciendo disco a disco, algo reservado solo a las bandas verdaderamente grandes de la música. «Todas las cosas buenas» es un trabajo enorme de luz y esperanza, un viaje espiritual por la psicodelia habitual de los Rufus respaldado por una formación que probablemente sea de las mejores de España.

La querencia de Víctor Cabezuelo por las canciones largas se celebra aquí más que nunca; canciones que crecen y crecen y crecen en forma y contenido. Te mecen, te zarandean, te abrazan, te acunan y te envuelven con una progresión sonora impecable. Las voces suenan por fin más potentes que nunca y el grupo se atreve a una sofistificación total en su sonido, reafirmándose, una vez más, como banda de referencia absoluta. Posiblemente, el mejor disco del año en España.

«Tougher than the rest» es el segundo álbum de Dharmacide, un trabajo que continúa aportando al panorama musical nacional sonidos shoegaze, dreampop y post-punk como uno de los rompehielos de estos géneros en España. El trabajo es potente, se desarrolla con paciencia y consigue continuar la narrativa sonora de Dharmacide poniendo un poco más de énfasis en las voces, que consolidan el inglés como idioma de la banda. «Tougher than the rest» es un álbum que se va moviendo entre lo siniestro y lo onírico, como si fuera una película de cine negro o de David Lynch. ‘Dove’ y ‘Time goes by’ son muy buenas puertas de entrada a este trabajo, que resulta perfecto para conducir de noche.

La banda valenciana regresa con su segunda referencia y confirma un crecimiento evidente en profundidad, capas y ambición sonora. «Vías» es un disco de canciones preciosas donde la fragilidad y el ruido se funden con naturalidad, sostenidas por una voz increíble y un trabajo de banda muy cohesionado, que puede recordar a Slowdive, Soundgarden, Radiohead o a Viva Belgrado y no desentonar. Hay aquí una sensibilidad poco común, una sensación de detalle constante en  el hilo conductor de «Vías» que coloca a Gazella como una de las formaciones con mayor proyección del panorama estatal, de nuevo poniendo a Valencia por delante en el buen gusto en la producción y sonido, una banda a seguir muy de cerca por todo lo que todavía está por venir.

Selección de los mejores discos de 2025 a cargo de Sara Chinaski, Jorge Herráez, María F, Marta A., Nico Real, Daniel Tapia, Amanda Díaz, Carlos Ryder, Álvaro Fernández. 

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