Ginebras – Donde nada es para tanto | Reseña
Género: pop indie Sello: Vanana Records Fecha de publicación: 20/03/2026
Poco más de treinta minutos han necesitado Ginebras para consolidarse como uno de los referentes de la música de nuestro país con su nuevo trabajo. Tres años después de que nos presentaran a Billie Max, Magüi, Sandra, Raquel y Juls regresan con su tercer álbum de estudio: «Donde nada es para tanto». Si alguien pensaba que Ginebras era solo una «banda de festival» con canciones pegadizas para saltar en la pista, este disco demuestra que no, que hay mucho más. Eso sí, que nadie espere baladas, porque aquí también hay ritmo, himnos y coros pegadizos de esos que sabes que en el directo van a funcionar, pero vamos por partes.
Lo primero que salta al oído es la producción. Bajo la batuta de Manuel Cabezalí y Víctor Cabezuelo, el grupo ha dado un salto técnico evidente. Ya no solo escuchamos ese pop-punk luminoso; aquí hay capas de guitarras mucho más sucias y rockeras, sintetizadores que aportan texturas nuevas y una sección rítmica que suena más compacta que nunca. Todo ello funciona a la perfección en canciones como ‘Gigantes’ o ‘Con las chicas en Berlín’ (¿podemos comentar, por favor, el final de ese temazo?). También se nota que han pasado cientos de horas en la carretera y eso se traduce en un sonido «de banda de verdad» y en letras que nos hablan de esos momentos de complicidad.
Además, el título no es casualidad. «Donde nada es para tanto» funciona como un mantra generacional. En un mundo obsesionado con la productividad y el drama en redes sociales, Ginebras nos invita a bajar las revoluciones, pararnos y disfrutar. Las letras siguen siendo marca Ginebras: directas, costumbristas y con esa ironía que te hace sonreír mientras asientes con la cabeza porque te ha pasado lo mismo. Porque aunque a lo mejor no te hayas dado cuenta, pasa. En letras como ‘Novio o Novia’ o en ‘Mi diario’. ¿Quién no se ha sentido sola en el sofá y ha pensado lo guay que estaría acurrucada a un churri? ¿Quién no ha pensado «no estaré yo haciendo mucho drama de eso»?
Ginebras ha conseguido lo más difícil en un tercer disco: evolucionar sin perder su esencia, sin caer en tópicos y sin estancarse. Han pasado de ser las chicas que «querían ser como Los Beatles» a ser una de las bandas más sólidas y necesarias del panorama nacional. En carteles donde a veces escasean los nombres femeninos, Ginebras deberían ser cabecera de todos ellos. Porque además, «Donde nada es para tanto» es un disco de madurez, sí, pero de una madurez que no renuncia a la diversión ni a la amistad como eje central de todo.
Es, sin duda, su trabajo más equilibrado y honesto hasta la fecha, la banda sonora perfecta para esta primavera que ya empieza a florecer. Y lo cierto es que estamos deseando ver cómo suenan estas nuevas canciones en directo, sobre todo en entornos tan especiales como las Noches del Botánico, donde tocarán el próximo 13 de junio.
Extremeña afincada en Madrid desde hace demasiados años. Me gusta escribir, así en general, pero sobre todo de música y libros.




