El doble sold-out de LA MODA en el Roig Arena
La Maravillosa Orquesta del Alcohol llegó a València con sus himnos, porque si algo está claro con LA MODA es que son creadores de himnos cercanos que calan y perduran dentro de nosotros. Pero también son una banda, una hermandad, siempre unidos en las buenas y en las no tan buenas, como después de este año en el que parte de la recaudación de su gira, por ahora, está perdida.
Pero no importa, no les importó desde el primer momento. Ellos salieron, como siempre, a darlo todo en el escenario, siempre tan agradecidos. Su primera vez en el Auditorio del Roig Arena, con un doble sold out.
Venían a presentar su último disco, “San Felices”, un disco que suena a “Vuelta a casa”, a su barrio, a su gente, y que te lleva a estar junto a la banda en esos sitios donde todos hemos estado en nuestra vida. Con esa misma canción arrancaron el concierto, y con David gritando un “Bona nit València” que hizo aplaudir con más fuerza a todo el público que destilaba unas ganas enormes de tener a la banda en el escenario.
“Alsa pa Madrid” recordó a muchos que vinieron de lejos, los kilómetros que hay que hacer para buscarse un futuro lejos de casa. En varios conciertos José no les podrá acompañar por una “buena noticia familiar”, pero los acompañó con la trikitixa Josune, que además acompañó en la voz a David en algunas canciones como “No te necesito para ser feliz”.
Pero también hubo tiempo para canciones de siempre, como “La vieja banda” o “Mil demonios”, en el que la voz del cantante saca ese tono tan único, con su voz rota pero siempre entonada de forma tan especial.

La banda tiene ya curtido su camino en el territorio musical, pero ellos nunca olvidan de dónde vienen, de su tierra, sus raíces y su Castilla querida. En lo poco que habló David, recordó cuándo en València tan solo iban a verlos 100 personas, y este fin de semana serían 4.000 con ese doblete.
En mi opinión, uno de los himnos de este nuevo disco es “Subiendo como el Chava Jiménez”, para mí la más emocionante, un homenaje al ciclista de Ávila que inspiró a la banda para recordarnos que, apretando los dientes y con mucho esfuerzo, se puede escalar cualquier montaña.

Una de las que más ganas tenía de ver la reacción del público en directo es “Si bailas bailo”, la favorita de Caleb y Álvar, donde se demuestra que este disco también es para disfrutarlo. El público gozó al unísono con esta canción y bailando sin parar. Sinceramente, una canción que espero sea una fija de aquí en adelante en su setlist.
Y para acabar, los mayores himnos, cómo no, su mítica “1932”, que saca el espíritu más fuerte de La Moda, donde recordamos que “se puede perder la vista, pero nunca la mirada”.

Nunca mejor que un sábado para recordarnos, antes del final, que siempre seremos “Héroes del sábado” y que se puede con todo, para acabar con su “Mañana voy a Burgos”, donde la banda burgalesa siempre invita a su tierra. Después de 26 canciones repletas de nostalgia, hablando de lo importante y recordando lo bonito de la vida, la banda, dándolo todo, cerraba la primera noche en el Roig Arena.
Es un auténtico regalo verlos en directo y desde aquí reivindico que todos deberíamos hacernos ese regalo. València, sin duda, quedó rendida ante esta “maravillosa banda”.




