Starter Packs #3: Música Electrónica/Ambient

/ noviembre 22, 2021/ Destacados, Recomendaciones

Siguiendo con esta sección en Nuevas Frecuencias, esta vez toca recomendar álbumes con los que adentrarnos en territorios desconocidos por muchos y repudiados por otros. Comenzamos aquí la: Guía de introducción a la música electrónica. Primera parada: Ambient.

Quizá alguna vez os hayáis interesado en la música electrónica o quizás no, pero casi seguro que os ha pasado alguna vez que la asociáis simplemente a ruido. Quizás también tenéis la imagen de una discoteca en la que la gente mueve la cabeza a ritmo de techno o algo que entendéis como tal, cargados de diversas sustancias. Bueno, todos esos prejuicios los tenía yo hasta que descubrí cuan equivocado estaba. Pero no os voy a engañar, el camino fue muy duro. Estamos acostumbrados a ciertos estilos de música, instrumentos, patrones, etc, que cuando te cambia todo eso te erizas como un perro a punto de atacar. Y es más, si sientes algo de curiosidad y te da por buscar en Google ‘mejores artistas electrónicos’ (o algo parecido) en algún momento llegarás a Aphex Twin y probablemente te explote la cabeza, lo cual no ayuda.

Por ello, la premisa de este artículo será seleccionar una serie de álbumes de diferentes subgéneros, que sean lo suficientemente accesibles (que no simples) para gente no conocedora de todo lo que la música electrónica ofrece. Y por supuesto os deje con ganas de explorar más.

1. AMBIENT

¿Cómo definir este subgénero?. Creo que la mejor definición posible vendría a ser aquella que utiliza Steven Wilson cada vez que habla del gran ‘Zeit’ de Tangerine Dream:

Para mí [es] el original y mejor álbum de ambient, años antes de que existiera la noción de música «ambient». Es una música sin melodía, ni ritmo, ni estructura, pero escucharla es como llenar la habitación del más bello y misterioso perfume. O como estar suspendido en el vacío.

1.1 TANGERINE DREAM – Zeit (1972)

Creo que con las palabras de Steven Wilson queda bien definido lo que es este álbum, pero por si aún queda alguna duda voy a intentar explicarlo. ‘Zeit’ se estructura en cuatro canciones de una duración media de unos 19 minutos en las que se entremezclan varias secciones. Vamos, algo parecido a lo que sucede en canciones de larga duración como ‘Supper´s Ready’ de Genesis o ‘Jesus of Suburbia’ de Green Day, en las que cada una de las secciones que contienen dan paso a la siguiente. Aquí sí, también están subdivididas en secciones, pero la diferencia es que cada una se mezcla con la siguiente de manera más gradual. Ninguna de ellas tiene una estructura rítmica definida, pero no os alarméis, lo que consiguen con esto (además en canciones tan largas) no es crear algo plano y aburrido. Crean algo hipnótico. Los violonchelos y los sintetizadores se mezclan de manera perfecta en un álbum único en la discografía de la banda. A partir de ahí tomaron un camino más melódico, pero de eso hablaremos en otra ocasión.

1.2 BRIAN ENO – Ambient 1/Music For Airports (1978)

Si bien ‘Zeit’ daría paso a subgéneros como el Dark Ambient o el Drone, lo que hizo Brian Eno en ‘Music For Airports’ iría más bien en la dirección del minimalismo. Mientras que en ‘Zeit’ nos encontrábamos con violonchelos, sintetizadores y vibráfonos entre otros instrumentos (aunque carentes de ritmo y melodía), aquí básicamente tenemos pianos tocando simples melodías a un ritmo lento y sintetizadores. Pero no penséis en que hay una gran cantidad de pianos y sintetizadores mezclándose dando lugar a canciones épicas. La estructura del álbum es tan simple como minimalistas son sus canciones. Se trata de 4 canciones guiadas por un solo instrumento (piano acústico o sintetizador), a lo que se uno otro de acompañamiento (piano eléctrico y/o sintetizador); tan simple como eso. Tras esperar varias horas en un aeropuerto de Colonia (Alemania) por los años 70, Eno percibió su atmósfera como molesta y decidió crear un álbum diseñado para ser reproducido en aeropuertos (u otros lugares) con el objetivo de disipar la tensión de la espera, sin que su música necesitara de una escucha activa.

La música ambient debe ser capaz de ajustarse a varios niveles de atención auditiva sin imponerse en ninguna: debe ser tan ignorable como interesante.

Desde colaboraciones con Robert Fripp o Daniel Lanois, hasta trabajos como productor para U2 entre otros, hay mucho que explorar en la discografía de Brian Eno. Pero eso ya lo dejo para vosotros.

1.3 HIROSHI YOSHIMURA – Music For Nine Post Cards (1982)

Si bien ‘Music For Airports’ estaba destinado para ser reproducido en ambientes en los que no se necesitase de él una escucha activa (en concreto los aeropuertos), este álbum tiene un origen bastante similar. Hiroshi Yoshimura (uno de los padres de la música electrónica japonesa) originalmente planteó la idea de un álbum dedicado a ser reproducido en el Museo de Arte Contemporáneo de Hara (Japón). De hecho ambos discos estarían ligados también en cuanto a estilo, ya que se caracterizan por tener un enfoque minimalista ambos con el piano (eléctrico o acústico) como instrumento principal. En este caso Yoshimura  se inspiró en cosas tales como el movimiento de las nubes, la sombra de un árbol en verano y el sonido de la lluvia, dando lugar a un álbum hermoso. Si este álbum te ha gustado y te da por investigar más sobre la música ambient japonesa, recomendaría seguir con este artista (probablemente con ‘Green’), con Midori Takada y Ryuichi Sakamoto (en concreto sus álbumes ‘1996‘, que aunque no sea música electrónica, es una gozada y ‘Async’ que sí lo es y además utiliza elementos de ‘1996’ entre muchas otras cosas).

1.4 GAS – Narkopop (2017)

¿Se puede hacer ambient si utilizas bases techno?. Parece una pregunta absurda cuya respuesta rápida sería rotundamente no, ¿verdad?. Bien pues quítate ese pensamiento de la cabeza. No es que sea un elemento predominante que desentona con la música sacándote del disco porque en ningún momento encajan. Su música más bien es meditativa, tranquila, formada por paisajes sonoros orquestales bellos, pero que al añadirle sutiles bases techno, adquieren una nueva dimensión. Es como sumergirte en un viaje personal (tan calmado y fácil de realizar a veces como inquietante y opresor otras) en el que eres capaz de distinguir todo lo que te rodea (todo el paisaje que forman los sintetizadores y demás orquestación) , a la vez que lo recorres escuchando los latidos de tu propio corazón o pisadas en el camino (bases techno). Tanto este álbum como su antecesor ‘Pop’ (lanzado 17 años antes) puede que te resulten puntos interesantes por los que comenzar. Son caras de la misma moneda. A mi parecer son tan parecidos como diferentes al mismo tiempo. Mientras ‘Narkopop’ explora atmósferas más oscuras, ‘Pop’ hace todo lo contrario, pero en ambos casos su sonido es reconocible.

1.5 BASS COMMUNION – I (1998)

Que mejor manera de acabar este artículo que volviendo al inicio. Comenzamos intentando definir la música ambient de manera sencilla con palabras de Steven Wilson y, posteriormente nos introdujimos en ‘Zeit’ (uno de sus álbumes preferidos). Dicho álbum (como ya hemos dicho) contiene elementos como los ambientes inquietantes, notas prolongadas carentes de melodía entre sí y ausencia de una estructura rítmica definida, lo cual da lugar a subgéneros como el Dark Ambient y el Drone. Bien, pues por ello la última recomendación es un disco del propio Wilson. Bajo el pseudónimo de Bass Communion, Steven Wilson cogió estos elementos que le fascinaban de ‘Zeit’ y los plasmó en este interesante trabajo, mezclándolo a su vez con cierto minimalismo propio de Brian Eno. En él se combinan melodías hipnóticas, paisajes sonoros creados por Robert Fripp, sonidos como de estática, saxofones del maravilloso Theo Travis y más cosas, todas ellas dando lugar a un cóctel interesantísimo.

Para terminar, he de decir que en mi caso este subgénero (junto con algún otro que visitaremos en el futuro) fue la puerta de entrada hacia la música electrónica. Puede que también sea la tuya o venga más adelante, pero considero que es una buena manera de empezar. Aunque eso sí, hay una pequeña pega que puede hacerte rechazarlo en un primer momento. Por el tipo de música que es depende mucho del estado de ánimo para querer escucharla. No basta con ponerla y ya está. Es música tranquila que se puede poner tanto para escucharla de fondo, como para prestarla atención, pero siempre sabiendo a lo que vas, ya que de lo contrario puede resultar anodina (que no lo es, lo juro). Han faltado muchos artistas en esta lista, lo se. He mencionado de pasada a gente como Midori Takada (quien mezcla la música tradicional asiática, con sonidos de la naturaleza y percusiones de diversos tipos, ya sean baterías africanas, marimbas u otro instrumento) y Ryuichi Sakamoto, pero por el camino se han caído también otros grupos como Biosphere (y su clásico álbum ‘Substrata’), Stars of the Lid (y su trabajo con guitarras), Nicolas Jaar (y su interesante ‘Cenizas’) o The Caretaker (y su mezcla con la música de salón). Todo eso y más lo dejo para vosotros.

Nos vemos en la siguiente para recorrer esta guía de iniciación en la música electrónica. Próxima parada, la Berlin School.

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