La Maravillosa Orquesta del Alcohol – Ninguna ola | Reseña

/ diciembre 11, 2020/ Reseñas

Tras la interrumpirse su grabación con motivo de la pandemia, La Maravillosa Orquesta del Alcohol (La M.O.D.A.) publica hoy su nuevo trabajo.

Discográfica: PRMVR

Lanzamiento: 11/12/2020

Género: Folk-Rock

 

 

 

 

 

Hoy, 11 de diciembre, La M.O.D.A. ha publicado, después de abrirnos el hambre con los singles «La vuelta» y «Conduciendo y llorando» su último álbum: Ninguna ola. Este disco tiene a Raül Refree a manos de la producción, y conforma el siguiente paso de los chicos en su evolución musical, añadiendo sonidos que hasta ahora eran ajenos al entorno de la banda, que si bien en primer lugar pueden resultar extraños dada la distancia que guardan con el sonido del grupo hasta ahora, terminan por hacerse un hueco y conformar un trabajo muy conseguido, en líneas generales, que guarda el espíritu al que estamos acostumbrados, y no tiene miedo de innovar. El trabajo lo completa «Colectivo nostalgia», canción que fue publicada en mayo del año pasado, y casi es la sorpresa más grande que nos llevamos al conocer la lista de temas (puesto que no es una nueva mezcla de esta canción, significa que en el momento del lanzamiento del disco un tercio de su contenido había sido ya publicado). En cualquier caso, en Nuevas frecuencias os ofrecemos este recorrido por Ninguna ola, que seguramente terminará por calar entre los seguidores más reacios a alejarse del sonido “habitual” de la banda, y esperamos atraiga muchos más oyentes a la música de La Maravillosa Orquesta del Alcohol.

1.      93compases – Dios me dice que me porte bien

            93compases abre el nuevo álbum y nos abre al mismo tiempo, y de manera muy amable, las puertas a lo que parece una historia de mala suerte. La canción presenta un individuo desencantado con el entorno en que vive ([…] Me he levantado un poco pronto / ando sentado sin comer / andan vendiendo en el mercado / lo que yo no quiero ser […]) y pronto aparece una segunda voz, en la que aparecen por primera vez los coros, que incita al protagonista a coger el coche («la nafta» es similar a decir «la gasofa»).  Durante el trayecto, debemos recordar la primera estrofa para continuar la historia, llueve, y el vehículo tiene un descuido, que acaba en un accidente, aunque no llega a ser mortal ([…] La noche cae sobre la escena / sólo está abierto el hospital / estoy seguro de que estamos delante / de la última oportunidad […]). Con el protagonista vivo, en el hospital, el clarinete nos acoge y, tras un nuevo estribillo, la canción alcanza su clímax al final, cerrando lo que es la primera canción de esta nueva etapa, que suena familiar y fresca, al mismo tiempo.

2.      La vuelta – El futuro está brillante, aunque dicen que se apaga si consigues acercarte.

            Para el segundo tema recuperamos lo dicho cuando salió en formato de single, aunque ahora podemos entender mejor la canción si ponemos en la figura del protagonista al mismo individuo que en 93 compases, al que aportamos un poco de contexto: El vídeo nos lleva de la mano con un grupo de jóvenes en un día cualquiera. El protagonista sigue al resto de sus amigos para bailar, beber, fumar, y en medio de la diversión entra el estribillo ([…] Estoy parado en la vuelta / nadie se acerca / por la tormenta / estoy perdido en la vuelta / nadie me aleja / de la tormenta […]) y se da cuenta del daño que ese estilo de vida supone para él. En la tónica de otras canciones del conjunto, es un tema introspectivo que mira al futuro con esperanza, siendo muy consciente de sí mismo, de un presente no deseado hacia un futuro con más luz, y por este motivo al final del vídeo decide romper el bucle, aunque reconoce estar todavía perdido, no es el mismo ([…] Estoy parado en la vuelta / nadie se acerca / nadie me aleja / nada me asusta / nada me aleja / de la tormenta / nadie se acerca / nada me asusta […]).

3.      Un bombo, una caja – Era de la primavera

            Esta canción es la que más recuerda a los trabajos anteriores de la banda. Se combinan dos sentimientos, la añoranza por eventos y la compañía de un ser querido ([…] Escribo mientras me alcanzan / restos de niebla y culpa de ayer […] imaginándome tus manos / cada hora dura una semana […]Y mi memoria es una hiena / corte con cuchillo / en el lóbulo frontal / el recuerdo lo envuelve todo / se lleva más de lo que da […]) con el sentimiento de alienación ocasionado por el entorno ([…] recostado en la cama de un hotel / que debería ser un hostal […] abro la ventana e imagino / que el ruido de los coches es el mar […]). La canción repite varias veces a lo largo de su duración, casi simulando una multitud que grita al protagonista, a coro, que aquello que se fue no volverá, y vemos como las estrofas que cierran el tema apuntan a que el causante de la pérdida es el propio protagonista. En general, una canción muy en la tónica del grupo a la que los cambios en la producción le sientan como un complemento bien combinado.

4.      Conduciendo y llorando –  Completa el dibujo con colores crudos

            Ya dimos un repaso a este tema en su salida como single, recuperamos parte del texto como carta de presentación: «es un tema que le da una mano a las letras recitadas para bombardear con las partes más crudas y la otra se la tiende a la canción para amortiguar la experiencia». Sin embargo, puesta en contexto del resto del álbum, y de todo lo que llevamos escuchado hasta ahora, podemos entender más fácilmente qué nos cuenta: Conduciendo y llorando nos devuelve al accidente de tráfico del primer tema, y nos revela que uno de los dos pasajeros del vehículo, fallece. La canción nos sitúa en los zapatos del otro, justo en los momentos posteriores al accidente; la ventana, es la del vehículo ([…] La luz de una ambulancia se refleja en la furgoneta de mi izquierda / Alguien se asoma a una ventana y pregunta: «¿estáis bien?», «¿estáis bien?» […]), la inexperiencia de los primeros interventores y la rapidez de los acontecimientos dificultan la labor de auxilio, pero algunos consiguen mantenerse serenos y socorrer a los accidentados ([…] Admiro a los tallos que no se doblaron al viento / Imposible culpar a los que no tuvieron remedio / Todo sucede tan rápido en este momento / Llevo tu sonrisa muy dentro cosida en el cuerpo […]).

A lo largo de la canción, los versos recitados suponen la reflexión del otro pasajero respecto al mundo que le rodea, que alimenta, más si cabe, la angustia causada por la pérdida. Puesta en contexto del resto del disco, es un tema bastante asequible por sí solo, a pesar de las claras diferencias que presenta (recitado más que cantado), y que gana mucho valor puesta junto al resto de compañeras de álbum.

5.      Regresso À vida – Regreso al fado que nos sacudió

            Esta canción es homónima al fado publicada en el 67 por Fernando Farinha. No es un misterio la atracción que siente la banda por la música tradicional europea (fado portugués, canción francesa, italiana, irlandesa…), y ya lo dejaron patente en Los locos son ellos, perteneciente a Salvavida (de las balas perdidas) ([…] Llora este fado que avanza / Con la reina del Atlántico […]). Esta vez vuelven a dejar pistas, esta vez en el título: la canción de Farinha habla de una segunda oportunidad que da Dios al protagonista para volver a hacer lo que más disfruta, cantar. Y es que esta canción es un respiro después de todo lo que llevamos escuchado, y devuelve a una voz cansada la ilusión y las ganas. Se incluyen silbidos y acordeones que se imitan, en un tema que si bien se nos presenta como un mal augurio, puesto que nos habla de la pérdida durante casi la mitad de su duración (El día que murió mi abuela / Yo aún estaba vivo / lo recuerdo por el frío […] Nadie quiere despedirse / ni los pájaros del nido / ni los pétalos de tulipán / que ahora flotan en el río […]) tocando también, como es habitual ya, la alienación por el mundo que nos rodea. Sin embargo, el tema nos enseña como de la pérdida nace el encuentro, y así como en Nueva Orleans (¿Quién nos va a salvar?, 2013), se preguntaban si habían conseguido encontrar un “corazón de oro” (en referencia a Heart of gold, de Neil Young, o quizá la versión de Cash, otro de los referentes de la banda), aquí lo han encontrado ([…] entre tantos artificios / he encontrado un corazón / y ya no puedo dejar /de usarlo). Es un tema muy sólido, que bien podría haber tenido la categoría de single, y que gana mucha riqueza cuanto más conoces a la banda.

6.      Barcos hundiéndose – Profecías accidentales

            En cada álbum hay alguna canción que se coloca directamente entre aquellas que triunfarán en el directo, esta es una de ellas. Pareciera que el tema trata de hacer una fotografía del tiempo que vivimos, con un estribillo es sencillo a la par que potente ([…] Seguimos siendo insomnes / barcos hundiéndose / vidas difuminadas / no es una hipérbole […]). El tema habla, de redes sociales y cómo nos comportamos de manera distinta dentro de ellas, de la suerte de haber nacido en el primer mundo en una familia de clase media, pero cómo, de la misma manera, todo parece estar patas arriba. Al hablar de máscaras, pudiéramos pensar que hacen referencia a la pandemia, pero debemos recordar que el proceso de grabación del álbum había empezado antes de declararse el estado de alarma. Un tema directo y solvente.

7.      Banderas sin color – El momento crucial es ahora

            Volvemos al desasosiego de vivir lejos del lugar de origen, en este caso la banda hace referencia al suyo (Burgos), de lo raro de vivir en la gran urbe en que cada uno lleva su propio camino, aunque a veces haya buenas sorpresas ([… ] Este lugar me enseña / que cada persona lleva una ciudad en ella / y algunos días los ojos de la gente / devuelven fe en la humanidad […]) y de la extrañeza de volver a un paisaje que parece el mismo, y que conmueve, puesto que quizá llegue un momento en que haya que dejar de volver a él ([…] Este laberinto / nos ha visto llorar juntos, reír juntos / desde aquella navidad / y cuando vuelves es extraño / sientes ser parte de algo / no sabría si decir felicidad / ¿Quien cuenta los suspiros, para ver cuál es el último inverno, verano, invierno, verano. […]). Otro tema que el público va a disfrutar mucho en el directo, y donde el estilo de Refree combina muy bien con el espíritu de la banda.

8.      Semifinales – Diez horas de autobús

            La primera canción de amor llega prácticamente al final del disco, colocándonos en una relación que, si bien estuvo unida durante un tiempo, ahora se encuentra separada por los kilómetros entre el lugar feliz (Francia) y el lugar en que el protagonista vive actualmente (España, probablemente). La canción va recordando con ternura algunos momentos vividos, pero cae en la cuenta de que quizá es tiempo ya de pasar página, mientras asume parte de la culpa en la separación ([…] Volveré en cinco minutos / bajaré al supermercado / ha pasado mucho tiempo / ya no puedo hacerte daño. […]). Un tema que funciona muy bien como interludio, ya que es bastante transparente y honesta consigo misma.

9.      Memorial – Vuelta a Nueva Orleans

            De nuevo, otra canción que podría haber salido como single. Ya hemos hecho referencia antes al tema Nueva Orleans,y vuelve a aparecer ahora otra contestación, modificando un poco los versos «[…] Desde aquí / puedo ver / como todo se cae […]» por «[…] Desde aquí / puedo ver / como todo se pone en pie […]». Y es que es una canción de consuelo y ánimo, que le hace entender a la oyente que no es la única con miedo ([…] Cruzas los dedos / como si el resto del mundo / no tuviese miedo / al lucero del amanecer […]), le intenta explicar que, aunque cueste, el gran esfuerzo tendrá una recompensa y que en caso de que resulte lastimada, habrá otros que le sirvan de apoyo ([…] si rompemos la ola / y te parte la voz / reflejada en el caos general / habrá miles de voces cantándolo / en tu memoria […]). Esta canción bien podría ser la canción hermana de Himno nacional (Salvavida (de las balas perdidas)), buscando la revelación de la verdadera naturaleza del entorno, que no es tan malo como parece, ya que el mensaje último es similar a su «No estás solo en este mundo».

10.  Colectivo nostalgia – Preocúpate por si miento

            Este tema fue la primera pista de lo que nos íbamos a encontrar en este disco. Producida ya por Refree y publicada en mayo de 2019, nadie esperaba que fuera a estar incluida en un álbum, (del mismo modo que no lo ha estado La zona galáctica). Pero la verdad es que entra en la línea del resto de temas. Para aquellos que hayan usado este álbum como puerta a la banda, Colectivo nostalgia representa una amenaza, el protagonista se encuentra en una situación hostil, pero le queda una última palabra por decir. Para aquellos que y estaban al tanto de ella, no representa una sorpresa, más allá del hecho de que cierra el álbum.

Quedamos a la espera de que La Maravillosa Orquesta del Alcohol comience, si todo va bien, a anunciar fechas para el 2021, entre tanto tenemos tiempo de sobra para disfrutar con su último trabajo, Ninguna ola.

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