Ethel Smyth y ‘The March of the Women’

/ diciembre 2, 2020/ Artículos

Ethel Smyth fue la compositora del himno sufragista The March of the Women. Una vez más tenemos ante nosotros a una compositora que la historia ha olvidado mencionar, pero que  merece nuestro máximo interés por luchar por los derechos de las mujeres, ya que fue una pieza clave en el movimiento sufragista en la Inglaterra de 1910.

Ethel Smyth fue nació en 1858 y comenzó desde bien temprano a romper con los estereotipos sociales impuestos a las mujeres en esa época. Logró obtener formación musical en Leipzig, algo no muy común por aquel entonces, y allí se codearía con compositores de gran nombre como Brahms, Clara Schumann, Tchaikovsky o Grieg.

Ethel Smyth

Ethel compondría en un inicio obras de pequeño formato, que obtendrían el reconocimiento de músicos y críticos, como su Misa en Re Mayor. Ganaría bastante prestigio entre la población londinense y poco a poco comenzaría a dedicarse a los grandes formatos, como óperas, algo nada propio de una mujer.

Este cambio a los grandes formatos fue una especie de reivindicación por más mujeres en la música. Ethel quería llamar la atención acerca de la ausencia de las mujeres en las orquestas profesionales, y es por eso que ella misma propuso la creación de una orquesta sinfónica británica de mujeres, ya que «en 1880 no había ni una sola mujer en una orquesta; no había un solo maestro que enseñara armonía a mujeres (…); hacia 1891 había solo ocho mujeres parcialmente educadas…”.

Ella fue la primera mujer en estrenar una ópera en la Ópera Metropolitana de Nueva York, con Der Wald, y la única hasta el año 2016.

En el año 1910, Ethel conocería a Emmeline Pankhurst, que era la líder de la Unión Social y Política de las Mujeres (WSPU). La compositora quedó impresionada por la labor que este grupo llevaba a cabo y no dudó en unirse a ellas, hasta el punto de dedicarse solo a eso durante los dos años siguientes, en los que dejaría de lado la composición exceptuando The March of Women y que se convertiría en el himno del movimiento sufragista, sustituyendo a la Marsellesa de las mujeres, que simplemente era la misma melodía de la Marsellesa que todos conocemos con un texto diferente escrito por Florence Macaulay. La idea de este nuevo himno era componer algo que fuese cantado al unísono por un grupo de mujeres y que la letra inspirase la lucha sufragista, siendo capaz de representar “el espíritu del movimiento de las mujeres, la sensibilidad, la esperanza, la fe, la alegría y el triunfante entusiasmo de la victoria”.

El himno está compuesto por cuatro estrofas con la misma sencilla melodía y con un ritmo muy marcado que consigue enfatizar algunas palabras que resultan ser clave para el mensaje. La letra no solo habla de aquellas mujeres que forman parte de la WSPU, sino de todas la mujeres en general, de manera que todas pudieran sentirse identificadas. Así mismo, la propia Ethel Smyth realizó varias versiones para que el himno pudiera ser interpretado de múltiples maneras, ayudando a su interpretación en múltiples contextos.

Os dejamos abajo una interpretación de The March of the Women para que podáis admirar esta obra tan firme y fuerte, pero a la vez elegante, que despierta en cualquiera el sentimiento de unión.

Artículo de referencia de Helena Martinez Díaz

+ posts

Estudio musicología pero no sé nada de música.

Compartir esta entrada